Hay una gran cantidad de grabaciones en las que los ejecutantes inventan notas sobre la partitura,(sobre todo en obras célebres ejecutadas continuamente) cuando interpretan en forma de "adornos". Es molesto. Una ejecución como la del Adagio del K.488 de Mozart (La integral de Philips) por Alfred Brendel que hubiera quedado prácticamente perfecta es estropeada por la inclusión de notas improvisadas (o no) de la cosecha del intérprete en momentos además fundamentales. ¿Se aburren?.
Para improvisaciones estan las cadencias.
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